Diario de un loco


Crítica

Un montaje espléndido que reafirma lo que todos sabemos: Mario Iván es un artista por los cuatro costados.

Ignacio Casas
Actor y productor de Radio

Mario: Sinceramente Diario de un loco es de lo mejor que he visto en mucho tiempo; para mí como actriz fue toda una maestría. Tu actuación me motiva y alienta. Gracias. No he podido dejar de recomendar tu trabajo.

Ana Paula Corpus Molinar
Estudiante de teatro

Querido Mario: Todavía no nos reponemos de la experiencia maravillosa y excepcional que vivimos ayer viéndote recrear tan magníficamente este personaje de Gogol. La puesta es todo un tour de force. Eres un artista único. Nos demostraste lo que significa dejar la vida en aquello que se ama.

Maestro Leonardo Villeda
Tenor

Es bien sabido que el teatro ofrece experiencias y emociones fugaces, sin embargo cuando estas son expresadas con total entrega, sentido, pasión y amor quedan marcadas en la eternidad. Por eso deseo que su gran éxito continúe y se expanda por todo el mundo trascendiendo al tiempo.

Beatriz Alanís

Diario de un loco bajo la dirección de Luly Rede es un salto al vacío, donde la cordura y la razón no tienen lugar. Una actuación extraordinaria de Mario Iván, sensible, puntual, precisa y virtuosa. Una lección abierta sobre el oficio del actor.

Luis Esteban Galicia
Actor

…Y otra vez la Magia del Teatro (con mayúsculas), pero fundamentalmente tu magia Mario Iván. La magia del gran actor-bailarín-músico-creador. El mago de la escena, el que se adueña del espacio, del tiempo, del cuerpo. No sé cuanto duró Diario de un loco ni me interesa. Me inclino ante tu infinita capacidad y el talento de tu directora Luly Rede. Gracias a los dos por tan gran regalo, un regalo que me levantó en las alas del arte verdadero.

Lidia Gerberof Hann
Clavecinista y musicóloga

Mario, eres un monstruo en escena, poderoso y fino a la vez, profundo y complejo pero también ligero como la brisa fresca. Quedo feliz y orgullosa de disfrutar de tu talento.

Lumi Cavazos
Actriz

Mario Iván: Creo haber asistido a dos o tres representaciones de Diario de un loco pero tu propuesta escénica ¡es la mejor que he visto!

Dr. Patrick Johansson Keraudren
Investigador, antropólogo
Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua

Querido y admirado maestro:
Disfrutamos enormemente el gran trabajo actoral y disciplinario que has hecho con Luly Rede en Diario de un loco. Quedamos altamente impactados. Jugaste como trapeador con nuestras emociones y nos cautivaste a un nivel fuera de serie.

Horacio Franco
Renombrado Flautista
y director de Madrigalistas Ensamble

Diario de un loco es de una belleza entrañable y conmovedora; de gran impacto. El concepto escénico es de una belleza admirable; una puesta en escena llena de amor y pasión.

Ricardo García Luna
Productor teatral
Mayo 2013

Mario me encantó verte GRANDE como eres; desde el poder contactar las pasiones y angustias, hasta el disfrute en el manejo de una tela convertida en perrito o en mujer agonizante. ¡Increíble!

Susana Harp
Cantante oaxaqueña

Querido y admirado Mario Iván: Al final de la función sólo pude aplaudirte de pie. Con ello espero transmitirte lo vital que me resultó la experiencia de verte ayer en el escenario. Mil gracias por la creación e interpretación de tu “loco” tan entrañable y lleno de detalles. No creo exagerar al decir que es toda una cátedra de actuación.

Antonio Crestani
Director y funcionario cultural

Nikolai Gogol escribió Diario de un loco en 1834, en medio de una enfermedad mental que hoy se conoce como esquizofrenia; en este texto plasmó todo el sentimiento y dolor de quien la padece. Aksenti Ivánovich es encerrado en un manicomio, sus patologías lo conducen a la locura, una demencia que dentro de su “cordura” nos hace reír, reflexionar y –en algunos espectadores–, hasta alcanzar el llanto.
Este es un personaje tragicómico que Mario Iván Martínez hace suyo con la dirección de Luly Rede. El actor alcanza grandes matices y se coloca dignamente en la memoria del espectador al lado del primer actor Carlos Ancira, quien hace años interpretó este mismo monólogo bajo la dirección del genial Alejandro Jodorowsky.
La puesta en escena juega con los elementos escénicos, que serán transformados por la luz, la música y el trabajo actoral, en las múltiples y complejas imágenes de la mente delirante del protagonista. Aquí, cabe destacar la iluminación de Matías Gorlero, quien con efectos de claroscuros bien utilizados logra trasladarnos a los distintos espacios donde el protagonista sufre cada episodio que lo va hundiendo en un abismo sin retorno. Así, durante el transcurso del Diario de un loco, la demencia de Ivánovich va in crescendo.
Diario de un loco es una pieza llena de matices interpretada de forma magistral por Mario Iván Martínez, es un trabajo que disecciona a una sociedad viciada donde el maltrato e incomprensión hacia aquellos afectados por trastornos mentales, es cotidiano e indolente.
Una revelación histriónica donde Mario Iván Martínez, el cuentacuentos, se transforma en un personaje inolvidable que nos descubre el oficio que durante décadas ha ejercido con dignidad creando un Aksenti Ivanovich que nos lleva de la carcajada hasta la conmoción del dolor.
Al término de la función, nos tocó presenciar como el público le dio el más grande reconocimiento que se le otorga a un actor, el aplauso prolongado… de pie y agradecido, que según el que escribe, en algo tiene que ver… con reconocerse a uno mismo.

Roberto Sosa
Octubre 23, 2012 FRAGMENTOS/
Inter escena –
El escenario en el ciberespacio.

La genialidad no tiene fronteras, la puesta en escena de Diario de un loco representa un punto de encuentro entre dos mundos y dos culturas, la rusa y la mexicana, que acaban por fusionarse tanto en la representación como en el aplauso.

José Miguel Arroyo
LA TEMPESTAD
Revista virtual También las artes cambian al mundo

En Diario de un loco Mario Iván Martínez nos lleva de la mano por el proceso acelerado de demencia y esquizofrenia de un modesto empleado, que ansía reconocimiento y que en su delirio descubre que es el nuevo rey de España. Con pocos elementos escenográficos -y la importante ayuda de la iluminación creada por Matías Gorlero- Edyta Rzewuska, consigue crear el alucinante universo donde se exploran los momentos de crisis de la mente de un ser humano que ha sido objeto de humillaciones, abuso de poder y amor no correspondido. No recuerdo cuando fue la última vez en la que pude ser testigo de una ovación tan cálida y extensa como la de la función de Diario de un loco de Mario Iván Martínez. Pero lo más importante es que es muy merecida, porque el actor, en conjunto con su equipo de creadores, consigue un tragicómico espectáculo que resulta una fuerte crítica a la división de clases y a la corrupción social que afecta a la sociedad que nos tocó vivir.

Fernando Moguel
Fotógrafo y crítico teatral Tiempo Libre (Fragmento)

El talentoso y dúctil Mario Iván Martínez estrenó su versión que hizo conjuntamente sobre Diario de un loco con la directora y traductora Luly Rede, dedicada a la memoria de Carlos Ancira…. Marcar las diferentes etapas del derrumbe hacia la insania es un trabajo que pone a prueba la capacidad actoral del protagonista y que desde luego logra Mario Iván Martínez con su habitual solvencia. La ardua tarea de proyectar espacios y personajes se logra por sencillos recursos…. El cuarto de Aksenti Ivánovich en la escenografía de Edyta Rzewska, consta de un muro trasero con ventana - que se ladea al compás de la música de Omar González- para mostrar gráficamente la perturbación del personaje- La escena está acotada por la iluminación de Matías Gorlero a base de una plantilla que ofrece en el piso sombras tipo dibujo de Escher. Mario Iván reproduce con su mímica a todos los personajes y cuando el protagonista cuenta que fue al teatro canta con voz de soprano, dada la muy amplia gama de sus recursos escénicos los que incluyen la expresión corporal. Esta es una escenificación producida por su madre Margarita Isabel, a quien extrañamos en los escenarios.

Olga Harmony
La Jornada (Fragmentos) jueves 18 de octubre

En una Rusia Zarista que se sumerge entre vicios parecidos peligrosamente a los que todavía vivimos, vemos a Mario Iván Martínez interpretar, dueño absoluto del escenario, a un personaje asido solamente de fragmentos de realidad, que ya han sido arrastrados por el caudal desbocado de su mente.
Con una amplísima gama de matices dramáticos el actor se mueve por todo el escenario y se sumerge por los caminos atormentados de la psique de un burócrata. Es una roca que sometida al embate de los elementos, se va erosionando; la cordura del personaje se desintegra ante nuestros ojos.
Desde la butaca vemos a un hombre apasionado, capaz de sucumbir a la risa y al llanto. Un espejo sobre el escenario, en cierto sentido, para todos nosotros. Los elementos y las luces que rodean al actor, se movilizan en sincronía con los impulsos de la mente del protagonista. Se pone en juego una especie de danza que sirve para resaltar el impresionante despliegue actoral de Mario Iván.
Estamos ante un estupendo montaje que es el resultado de la unión de un talentoso equipo. La directora y traductora de esta adaptación logró integrar todo aquello en juego de manera redonda. La escenografía de Edyta Rzewuska tiene los elementos justamente necesarios, que sirven, todos, como herramientas para el actor. La iluminación de Matías Gorlero apoya el trabajo actoral de manera precisa. La música de forma solvente, resuelve los pasajes humorísticos y dramáticos de la obra.
Esto es el resultado de una afortunada complicidad entre directora y actor con un extraordinario equipo de trabajo. Una obra que a través de una propuesta propia, rinde homenaje a al maestro Ancira, cuya interpretación se ubica en la memoria colectiva de esta ciudad entrañable.

Oscar Ramírez Maldonado
Fragmento Carteleradetetaro.com

Mario Martínez protagoniza Diario de un loco
Durante 25 años consecutivos, Ancira interpretó al personaje Aksenti Ivánovich que ahora regresa de manera magistral en la piel de Mario Iván Martínez bajo la dirección de Luly Rede.
Para dar vida al protagonista del relato clásico escrito por Nikolai Gogol, Martínez tuvo el apoyo del doctor Horacio Reza Garduño para conversar con pacientes que sufren de distintas patologías mentales. El resultado es una actuación entrañable, conmovedora y llena de matices que llevan al actor a mostrar sus capacidades histriónicas en todo momento. Los retos son evidentes en el escenario, desde interpretar una canción de cuna en ruso, hasta raparse la cabeza para lucir con las características físicas que el personaje requiere. Y es que Diario de un loco exhibe la forma en que un hombre pierde la razón y explota ante las humillaciones de un trabajo miserable, lo que lo convierte en un montaje vigente que aborda temas como la corrupción, la división de clases y el amor no correspondido. Por lo tanto, el protagonista ofrece comedia y crítica social al oscilar entre la locura, la lucidez, los recuerdos y las alucinaciones de una forma ágil y dinámica. Con música original de Omar González, escenografía de Edyta Rzewuzka e iluminación de Matías Gorlero, se trata de un monólogo que, en tono de tragicomedia, explora los momentos de crisis a los que el ser humano se puede enfrentar.

Jesús Márquez Martínez para Alianzatex
Publicada: Octubre 10, 2012

Cuando la primera función de Diario de un loco llegó a su fin y las luces se encendieron, Mario Iván Martínez tuvo ante sí a todo el público del Teatro Helénico aplaudiendo de pie el extraordinario trabajo actoral que acababa de realizar en el escenario, gracias al personaje de Aksenti Ivanovich. De la risa a la perplejidad, así mantuvo al espectador durante casi una hora y media con sus constantes cambios de personalidad y físicos, tal y como lo requería su papel.
“Lo más difícil ha sido oscilar entre la comedia y la tragedia, el melodrama y la suspicacia, entre el erotismo y la hilaridad, el esbozar un mosaico con toda la complejidad y sentimientos que estas personas experimentan en un muy breve lapso de tiempo”, señaló el actor. Quien también recibió un largo aplauso fue el maestro Carlos Ancira, cuando la directora de la obra Luly Rede le dedicó este estreno, a dos días de su aniversario luctuoso (10 de octubre).
“Presentamos esta propuesta, como humilde tributo a su genio, a su perenne e infatigable amor por el teatro, parte medular del quehacer de todo actor”, dijo la directora y prima de Mario Iván. “El mayor deseo del maestro Ancira debe ser o debió haber sido que su legado tuviese cause, tuviese seguimiento, que otros tomáramos este texto y lo desmenuzáramos, lo hiciéramos propio”, opinó el actor.
Entre el público estuvieron Isela Vega, Lucy Orozco, Carla Estrada, César Bono y Tomás Goros.

EXCELSIOR



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